El mercado de tarjetas coleccionables de Pokémon atraviesa uno de sus momentos de mayor auge… y también de mayor riesgo. El alto valor que han alcanzado algunas cartas ha detonado una ola de robos y asaltos en distintas zonas de Estados Unidos, particularmente en el sur de California.
El fenómeno no es menor. El creador de contenido Logan Paul vendió una tarjeta extremadamente rara por un récord de 16.5 millones de dólares, cifra que marcó un antes y un después en la percepción pública del mercado.
🔎 Robos millonarios
En los últimos meses, tiendas especializadas en cartas coleccionables han reportado pérdidas por cientos de miles de dólares tras ser blanco de robos organizados. Además, algunos coleccionistas han sido despojados de sus cartas incluso a punta de pistola, evidenciando cómo estos artículos pasaron de ser simples objetos de nostalgia a activos de alto valor en el mercado secundario.
Adam Corn, propietario de Overdose Gaming Inc., señaló que el negocio ha sido tan rentable que incluso logró comprar una casa gracias a la compraventa de tarjetas Pokémon.
“Pokémon casi siempre se revaloriza con el tiempo. Así que, en mi opinión, es un excelente lugar para invertir, mejor que muchos otros activos”, afirmó.
📈 Inversión o riesgo
El alza en precios responde a factores como la escasez de ciertas ediciones, el estado de conservación (particularmente aquellas certificadas por empresas de gradación), y la fuerte demanda impulsada por redes sociales y subastas internacionales.
Sin embargo, el incremento en su valor también ha convertido a estas cartas en un objetivo atractivo para la delincuencia. Expertos en seguridad recomiendan a tiendas y coleccionistas reforzar medidas como sistemas de videovigilancia, cajas fuertes certificadas y discreción en la exhibición de piezas de alto valor.
Lo que comenzó como un juego de intercambio entre aficionados hoy se ha transformado en un mercado multimillonario, donde la pasión y la especulación financiera caminan de la mano… pero también el riesgo.